SALVADOR DALÍ
EL EXCENTRICO GENIO DEL SURREALISMO LLEGÓ A CHILE.“El verdadero pintor es aquel que es capaz de pintar escenas extraordinarias en medio de un desierto vacío. El verdadero pintor es aquel que es capaz de pintar pacientemente una pera rodeado de los tumultos de la historia” Salvador Dalí.
El 28 de julio pasado se abrieron las puertas de la Sala de las Artes del Centro Cultural Estación Mapocho para recibir la “Colección Clot” del genio excéntrico del surrealismo, Salvador Dalí.
En el marco del programa “Grandes Maestros de la Historia en Chile” la Productora Unomundos abrió un ciclo de tres años de grandes exposiciones con Salvador Dalí. La colección es propiedad de la Fondazione Metropolitan de Milán, Italia, y está compuesta por 24 esculturas de bronce; ilustraciones, entre las que se destaca “La Sagrada Biblia”, y obras gráficas como Fausto, el Tricornio, Tauromaquia Surrealista, entre otras.
Esta es la primera vez que en Chile se exponen las obras del maestro catalán y su arribo ha causado gran expectación. Sólo en el primer fin de semana convocó a más de 7.000 personas y, teniendo en cuenta que la muestra se extenderá hasta el 10 de octubre próximo, es probable que se transforme en la más vista en Chile. No es para menos, porque para la mayoría de los chilenos será la única oportunidad que tengan de apreciar las obras del gran artista del surrealismo.
La Colección.
En la colección de Salvador Dalí hay una fuerte influencia de temáticas como la historia, la ciencia, la filosofía y la religión, y esto lo lleva a plasmar en sus obras una mezcla perfecta entre el contexto y su mundo interior, entre lo objetivo y lo subjetivo, entre la idea y el sentimiento. Obras que salen de sí mismas para
trasportar al espectador a diversos mundos dentro de un mismo escenario. Imágenes que, a simple vista, resultan casi ridículas, inexplicables, incoherentes, se transforman en un mundo completo, complejo y exquisitamente soñado. Dalí lleva esa mezcla a la perfección y nos permite disfrutar de ella.
“La Sagrada Biblia” es producto de los años en que Dalí se vio fuertemente influenciado por la religión. Desde su perspectiva se refleja la conexión con el mundo cristiano y llega a proyectar un todo armónico, al igual que en “Gargatúa y Pantagruel”, donde se mezclan objeto, figuras, animales y formas distintas. La transfiguración de éstos llega a tal punto que sus imágenes son metáforas. La poesía pasa a ser parte de su obra y lo que en un principio es incoherencia y confusión se transforma en emotividad y comprensión.
En la exposición del artista la iluminación juega un papel preponderante. A cargo del arquitecto Rubén Amsel, la luz de la Sala de las Artes es francamente impresionante. No sólo permite que las esculturas, ilustraciones y gráficas se destaquen, sino que lleva al espectador a situarse en un lugar único, diferente. El techo de la sala parece el cielo al atardecer y, desde ese punto, se engrandece la obra de Dalí.
Más allá de los gustos, Dalí es un artista único, un genio del surrealismo en todas sus expresiones; la escultura, la pintura, la gráfica, el dibujo y la orfebrería vieron el desarrollo de su arte y hoy, los chilenos, podemos ver parte de su obra gracias al proyecto “Grandes Maestros de la Historia en Chile” que durante el 2006 nos deleitará con la obra de Leonardo Da Vinci y en el 2007 con la de Francisco Goya.
Por el momento nadie debería perderse a Salvador Dalí en el Centro Cultural Estación Mapocho, de lunes a jueves desde las 9:00 a las 19:00 horas y de viernes a domingo desde las 10:00 hasta las 20:00 horas. El valor de las entradas es de $ 2.500 publico general, $1.200 tercera edad y estudiantes y $ 500 convenio colegios.
trasportar al espectador a diversos mundos dentro de un mismo escenario. Imágenes que, a simple vista, resultan casi ridículas, inexplicables, incoherentes, se transforman en un mundo completo, complejo y exquisitamente soñado. Dalí lleva esa mezcla a la perfección y nos permite disfrutar de ella.“La Sagrada Biblia” es producto de los años en que Dalí se vio fuertemente influenciado por la religión. Desde su perspectiva se refleja la conexión con el mundo cristiano y llega a proyectar un todo armónico, al igual que en “Gargatúa y Pantagruel”, donde se mezclan objeto, figuras, animales y formas distintas. La transfiguración de éstos llega a tal punto que sus imágenes son metáforas. La poesía pasa a ser parte de su obra y lo que en un principio es incoherencia y confusión se transforma en emotividad y comprensión.
En la exposición del artista la iluminación juega un papel preponderante. A cargo del arquitecto Rubén Amsel, la luz de la Sala de las Artes es francamente impresionante. No sólo permite que las esculturas, ilustraciones y gráficas se destaquen, sino que lleva al espectador a situarse en un lugar único, diferente. El techo de la sala parece el cielo al atardecer y, desde ese punto, se engrandece la obra de Dalí.

Más allá de los gustos, Dalí es un artista único, un genio del surrealismo en todas sus expresiones; la escultura, la pintura, la gráfica, el dibujo y la orfebrería vieron el desarrollo de su arte y hoy, los chilenos, podemos ver parte de su obra gracias al proyecto “Grandes Maestros de la Historia en Chile” que durante el 2006 nos deleitará con la obra de Leonardo Da Vinci y en el 2007 con la de Francisco Goya.
Por el momento nadie debería perderse a Salvador Dalí en el Centro Cultural Estación Mapocho, de lunes a jueves desde las 9:00 a las 19:00 horas y de viernes a domingo desde las 10:00 hasta las 20:00 horas. El valor de las entradas es de $ 2.500 publico general, $1.200 tercera edad y estudiantes y $ 500 convenio colegios.


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